¿Estás buscando qué ver en Viena en 2 o 3 días? ¡Bienvenido, has llegado al lugar correcto! Este artículo forma parte de nuestro EuroTrip por Austria, Alemania, Eslovaquia y Hungría, donde recorrimos 4 países y 5 ciudades: Múnich, Salzburgo, Viena, Bratislava y Budapest. Iremos publicando el artículo de cada una de ellas, pero hoy nos centramos en los imprescindibles que ver en Viena.
Viena no es solo la capital de Austria, sino también la capital imperial de la música clásica y una de las ciudades más bonitas de Europa, aunque, si hemos de ser sinceros, no fue nuestra favorita del EuroTrip. Hay tantas cosas que hacer y ver en Viena que casi es imposible saber por dónde empezar, ¡pero vamos a ello!
Nuestro viaje fue en agosto de 2019, pero revisamos y actualizamos este artículo periódicamente para que la información de precios y horarios esté siempre al día. Última actualización: 2026.
Cómo llegar a Viena
El Aeropuerto Internacional de Viena está en Schwechat, a unos 17 kilómetros del centro, y es la puerta de entrada más habitual si viajas en avión. Desde allí, la forma más rápida de llegar al centro es el City Airport Train (CAT), que hace el trayecto sin paradas hasta la estación de Wien Mitte en 16 minutos. 🎟️ El billete ronda los 15€ si lo compras online, aunque hay tarifas reducidas desde 6-7€ si tienes carné de estudiante u otras tarjetas de descuento; te recomendamos consultar el precio actualizado antes de viajar, ya que puede fluctuar.
Nota: a partir de septiembre de 2026 el trayecto se cubre temporalmente en autobús por obras en la línea principal, así que si viajas por esas fechas conviene revisarlo antes de tu viaje.
Nosotros llegamos a Viena en tren desde Salzburgo, la parada anterior de nuestro EuroTrip. El trayecto en Railjet dura algo más de 2 horas y llega directamente a la estación central, Wien Hauptbahnhof, muy bien conectada con el resto de la ciudad en metro. Es una opción cómoda si vienes de otra ciudad austriaca y una forma estupenda de ver el paisaje de camino. Para reservar este tipo de trayectos en tren, nosotros solemos usar Trainline, donde puedes comparar horarios y precios en una sola búsqueda.
Una vez en Viena, la ciudad se recorre fácilmente en transporte público: la red de metro (U-Bahn), tranvía y autobús es muy eficiente y con ella llegarás sin problema a todos los imprescindibles que ver en Viena.
¿Qué es la Vienna Pass o Vienna Flexi Pass?
Si vas a estar unos días en Viena y eres de entrar en muchos museos y palacios, es posible que una de estas tarjetas te ayude a ahorrar dinero.
- Vienna Pass: permite el acceso a más de 90 atracciones turísticas de Viena, incluyendo los palacios Schönbrunn, Hofburg y Belvedere, el autobús turístico, la Catedral y la Casa de Mozart, entre muchas otras. Se puede coger de 1, 2, 3 o 6 días naturales (uses la que uses, aprovéchala desde primera hora de la mañana para sacarle todo el partido) y 🎟️ su precio parte de unos 109€. Puedes consultar el precio actualizado y comprar la Vienna Pass en Civitatis.
- Vienna Flexi Pass: es muy parecida a la Vienna Pass, pero en vez de elegir por número de días, esta tarjeta funciona según el número de atracciones que quieras ver en Viena. Da acceso gratuito a 2, 3, 4, 5, 6, 7 u 8 atracciones a elegir, con 🎟️ precios que varían según cuántas atracciones escojas (a modo orientativo, la opción de 4 visitas ronda los 90€). Además de ahorrar, te permite crear tu propia ruta a medida. Puedes consultar el precio actualizado y comprar la Vienna Flexi Pass en Civitatis.
Free Tours en Viena
Los Free Tours en Viena no salen de debajo de las piedras como en otras ciudades. Nos dimos cuenta cuando nos costó encontrar uno en español. La oferta es más reducida que en otras capitales europeas, pero eso también hace que la calidad esté más asegurada.
Nosotros finalmente lo hicimos con la empresa Free Tour Vienna y lo recomendaríamos 100%. Sin embargo, por lo que hemos comprobado, la empresa ya no está en activo y su antiguo dominio ha pasado a manos de un sitio de afiliación no oficial, así que preferimos no enlazarlo para evitar confusiones.
Otras empresas que ofrecen Free Tours, que para nosotros son de las mejores formas de ver Viena, son la conocidísima Civitatis y, con la que hemos reservado Free Tours en otras ciudades (por ejemplo, en Budapest), Guru Walk.
Qué ver en Viena
Viena concentra sus imprescindibles en un centro histórico compacto, así que la mayoría de estos puntos los podrás recorrer a pie o combinando algún tramo en metro. Vamos con ellos, empezando por el corazón cultural de la ciudad.
Biblioteca Nacional
La Biblioteca Nacional es una de las más bonitas que hemos visitado. Es entrar y… ¡guau! Los más de 8 millones de ejemplares entre los que destacan libros, papiros y mapas herencia de la Casa Habsburgo te dejarán con la boca abierta. Su sala conocida como la Sala Imperial es impresionante, rodeada de esculturas de mármol, frescos y globos terráqueos.
Esta biblioteca de estilo barroco, construida en el siglo XVIII por mandato del emperador Carlos VI como biblioteca de la corte, es uno de los sitios que tienes que ver en Viena sí o sí.
⏰ De martes a domingo de 9:00 a 18:00h, los jueves hasta las 21:00h. Cerrada los lunes de octubre a mayo.
🎟️ La entrada cuesta 8€.
💡 Consejo práctico
Si tienes la Vienna City Card, la entrada te queda en 6€, y con la Vienna Pass es gratuita.
Judenplatz Holocaust Memorial
La Judenplatz es la plaza del antiguo barrio judío de Viena. En ella encontrarás el Memorial del Holocausto, también conocido como la Biblioteca sin Nombre. Este monumento conmemora a los más de 65.000 judíos que fueron asesinados por el nazismo en Austria, representados en libros que están dados la vuelta, por lo que no puede verse ni el nombre ni el contenido de estos. Es un imprescindible dentro de todo lo que se puede ver en Viena.
Heldenplatz
Otra de las plazas que tienes que visitar en Viena es la plaza de los Héroes o Heldenplatz. Esta plaza ha sido protagonista de varios acontecimientos históricos, el más destacado cuando en 1938 Hitler proclamó la anexión de Austria al Tercer Reich.
La Heldenplatz forma parte del Palacio Hofburg, construido por mandato del emperador Francisco José. Dos estatuas ecuestres coronan la plaza representando a dos grandes militares, el príncipe Eugenio de Saboya y el archiduque Carlos de Austria.
Aunque se desmantelaron los muros que la rodeaban, se conservó la puerta del lado sur como homenaje, albergando una tumba del soldado desconocido.
Ópera de Viena
Uno de los emblemas de la ciudad y, por lo tanto, uno de los imprescindibles que ver en Viena. La construcción de la Ópera de Viena empezó en 1861 y no se inauguró hasta 1869. El resultado no gustó a muchos vieneses de la época, hasta el punto de que uno de sus dos arquitectos, Eduard van der Nüll, se quitó la vida por la dureza de las críticas; su compañero, August Sicard von Sicardsburg, murió pocas semanas después, así que ninguno de los dos llegó a ver el edificio terminado.
Durante la Segunda Guerra Mundial la Ópera sufrió daños y tuvo que ser reconstruida, lo que permitió hacer algunos cambios, sobre todo en el interior. La fachada y el vestíbulo sí se reconstruyeron respetando el original.
La Ópera de Viena sigue siendo un referente cultural. Nosotros nos quedamos con las ganas de ver un ballet en su interior porque en agosto permanece cerrada, así que ya tenemos una excusa para volver. Otra opción para visitar la Ópera de Viena por dentro es mediante visitas guiadas, como por ejemplo esta.
En abril, mayo, junio, septiembre y diciembre, en la plaza de la Ópera se retransmiten las actuaciones en pantallas de forma gratuita.
Volksgarten
Volksgarten podría traducirse como «jardín del pueblo». Este parque de estilo francés fue inaugurado en 1823 y en su centro se encuentra el Templo de Teseo, una réplica reducida del Theseion de Atenas (trasladado al Museo de Historia del Arte en 1890).
Aunque inicialmente era un jardín de los archiduques, se abrió al público y hoy es uno de los parques más concurridos por los vieneses, convertido en uno de los imprescindibles que ver en Viena.
Hoher Markt
La Hoher Markt es considerada la plaza más antigua de la ciudad y está ubicada donde se encontraba el antiguo foro romano.
En el centro de esta plaza está la Fuente de los Desposorios, construida entre 1729 y 1732 por orden del emperador Leopoldo I con el fin de celebrar el regreso de su hijo, y representa una supuesta boda entre José y María.
El reloj Anker
El reloj Anker es un reloj astronómico que, aunque no tiene tanto renombre o importancia como el de Praga, es uno de los imprescindibles que ver en Viena. Se encuentra en la plaza de Hoher Markt, la más antigua de la ciudad.
Fue diseñado por el pintor Franz Matsch y se terminó en 1914 para decorar un puente que unía dos edificios de la compañía Anker Insurance Company, de ahí el nombre.
A las 12 del mediodía, las 12 figuras del reloj desfilan al son de la música clásica vienesa.
Graben y Kohlmarkt
Graben y Kohlmarkt son dos de las calles comerciales más importantes del centro de Viena, si no las que más. Si te apetece ir de compras, ya sabes por dónde tienes que dejarte caer. ¿Que no te interesa una tarde de shopping en Viena? Da igual, seguro que paseas por ellas de todos modos porque son dos arterias principales de la ciudad.
Seguro que te suenan los nombres de Mozart o Chopin, ¿verdad? Pues ambos vivieron en la calle Kohlmarkt.
Columna de la peste de Viena
Uno de los atractivos de la calle Graben es la columna de la peste. Esta columna de estilo barroco se mandó construir por el emperador Leopoldo I tras una serie de epidemias de peste que sufrió Viena.
Fue inaugurada en 1693 y en ella podrás ver distintos grupos de relieves que simbolizan que la fe triunfa sobre la peste.

Ayuntamiento de Viena
El Ayuntamiento de Viena es un espectacular edificio neogótico, con un estilo muy similar al Ayuntamiento de Bruselas. Una de sus curiosidades es que el emperador Francisco José, al encargar su construcción, pidió que la torre no superase la altura de la Iglesia Votiva. El arquitecto, Friedrich von Schmidt, lo respetó y construyó la torre de 97,9 metros, coronándola con el conocido Rathausmann, el «hombre del castillo» (de 5,4 metros), que se ha convertido en un símbolo de Viena.
🎟️ La visita es totalmente gratuita.
Stadtpark
El Stadtpark se abrió al público en 1862 y hoy es el parque más famoso que ver en Viena. Entre sus 65.000 m² al más puro estilo inglés encontrarás una amplia variedad de plantas y flores y una gran colección de estatuas y monumentos. La más famosa de ellas es la de Johann Strauss, aunque también hay estatuas y bustos de otros compositores como Franz Schubert y Anton Bruckner.
Naschmarkt
Donde hoy encontramos el mercado Naschmarkt, durante el siglo XVI ya había un mercado callejero de leche. Hoy en él se puede comprar prácticamente de todo. Y no solo eso: también tiene una zona de restaurantes donde comer y cenar.
¡Muy recomendable!

Mahnmal Gegen Krieg und Faschismus
Mahnmal Gegen Krieg und Faschismus es un monumento contra la guerra y el fascismo dedicado a todas las víctimas de esta época tan oscura.
Su localización no es casual: en este punto estaba el Philipphof, un edificio residencial que desapareció tras una bomba en marzo de 1945. En su sótano se habían resguardado cientos de ciudadanos, de los que solo se pudieron recuperar 180, ya que muchos otros no pudieron ser desenterrados.
Burggarten
El Burggarten es un jardín muy próximo al Palacio de Hofburg. Originalmente en este espacio se encontraba la antigua muralla, que quedó abandonada y medio derruida tras la salida de Napoleón de la ciudad. Fue el jardín privado de los Habsburgo hasta la caída de su Imperio.
En este espacio encontrarás un monumento a Mozart de 1896 junto a una clave de sol dibujada con flores, una estatua del emperador Francisco I y una copia de la de Francisco José I. También están la Casa de las Palmeras, de estilo Art Nouveau y hoy convertida en restaurante, y la Casa de las Mariposas, donde se ha creado un ambiente ideal para que vivan cientos de mariposas exóticas.
Secesión de Viena
La Secesión vienesa fue un movimiento que formó parte del denominado modernismo. Fue fundada en 1897 por un grupo de artistas que pertenecían a la escuela del Künstlerhaus. El edificio de exposiciones conocido como la Secesión llama la atención por su impresionante cúpula dorada sobre el blanco que lo rodea.

Ringstraße
La Ringstraße es la calle con más monumentos que ver en Viena: el Museo de Historia del Arte, el Museo de Historia Natural, el Parlamento, la Bolsa, la Universidad, el Ayuntamiento y el Burgtheater. Es una avenida circular de más de 5 kilómetros que rodea todo el centro histórico siguiendo el mismo trazado que las antiguas murallas.
Si te da pereza recorrerla a pie, puedes hacerlo con el Ring Tram, el único tranvía que la recorre por completo. El trayecto dura entre 25 y 30 minutos, de 10:00 a 17:30h.
Parlamento
El Parlamento se construyó en el siglo XIX como parte de la renovación de la Ringstraße. De estilo neoclásico, se empezó a construir en 1874 y no se terminó hasta diez años después. El objetivo era que estéticamente recordara a la antigua Grecia, por ser origen de la democracia.
Durante la Segunda Guerra Mundial, el Parlamento se vio afectado por los bombardeos y quedó parcialmente destruido, pero fue reconstruido siguiendo la arquitectura original, salvo la sala del Consejo Nacional, a la que se le dio un aspecto más moderno y funcional.
Donnerbrunnen
Es la fuente que se encuentra en el centro del Neuer Markt. Representa la providencia rodeada por 4 figuras que simulan los ríos del Archiducado de Austria.
Kaisergruft
¿Kai qué? Kaisergruft: ¡la cripta imperial! También conocida como la Cripta de los Capuchinos. Desde 1633 guarda sepultura para los emperadores de la Casa Habsburgo y sus descendientes. Entre los 142 sarcófagos se incluyen 12 emperadores y 18 emperatrices, entre ellos María Teresa, Francisco José I, Sisi o el príncipe Rodolfo.
Hundertwasserhaus
Este conjunto de edificios de colores, formas originales e irregulares, suelos que suben y bajan y árboles que salen de las habitaciones es uno de los puntos más visitados en Viena. La Casa Hundertwasser, construida entre 1983 y 1985, consta de 50 viviendas, 4 locales comerciales, 19 terrazas (16 privadas y 3 comunes) y 250 árboles y arbustos.
Tiene más fama de la que merece, en nuestra opinión, aunque si te pilla de paso una visita rápida no está de más.
Prater
Prater es otro de los parques públicos de Viena, y en él destaca el parque de atracciones Wurstelprater, aunque es más conocido simplemente como Prater. El parque de atracciones se inauguró en 1895 y es uno de los más antiguos del mundo; su acceso es gratuito, solo hay que pagar por las atracciones a las que te quieras subir.
Su Noria Gigante, inaugurada en 1897, es todo un símbolo de Viena y una de las norias en funcionamiento más antiguas del mundo. Desde ella podrás disfrutar de unas bonitas vistas del parque y de la ciudad desde unos 65 metros de altura.
⏰ Puedes visitarlo todos los días de 10:00 a 24:00h.
Iglesias imprescindibles que tienes que ver en Viena
Viena también concentra algunas de las iglesias más bonitas de Europa Central, con siglos de historia detrás de cada fachada. Empezamos por la más importante de todas.
Catedral de San Esteban
La Catedral de San Esteban es uno de los símbolos de Viena y cuando la veas entenderás por qué. Su mezcla de estilos gótico y barroco la convierte en una Catedral única. En ella se celebró la boda y el funeral de Mozart.
Su exterior es lo que más llama la atención y aunque su interior es algo oscuro, no debes perderte:
- Imagen de Cristo crucificado: según cuenta la leyenda, tiene una barba de pelo humano que sigue creciendo.
- Catacumbas: guardan los restos de más de 10.000 ciudadanos.
- Campana Pummerin: cuelga de la torre norte y se fundió en 1711 con el bronce de los cañones que las tropas turcas abandonaron tras el asedio de 1683. Durante un incendio en 1945 quedó destrozada, pero los restos se volvieron a fundir obteniendo la campana que vemos hoy.
- Púlpito de Pilgram: un púlpito gótico.
Se consagró en 1147 sobre los restos de dos antiguas iglesias. Inicialmente la catedral se proyectó con dos torres, sin embargo, cuando se terminó la primera no quedó espacio para la segunda ¡imagínate el tamaño! 136 metros de altura. Puedes acceder a ella, pero tendrás que subir 343 escalones hasta el mirador.
🎟️ El acceso a la nave izquierda de la Catedral es gratuito, aunque para acceder a la nave central hay que pagar.
Iglesia de los Agustinos
Junto al Palacio de Hofburg la iglesia de los Agustinos (que formaba parte del convento) fue la iglesia parroquial de la Corte.
Lugar donde se celebraban las bodas de la casa de los Habsburgo como la de María Teresa con Francisco Esteban von Lothringen, Francisco José I con Sisí o la de Napoleón con María Luisa. Fue construida entre 1330 y 1339 en estilo gótico y no fue hasta 1852 que se le añadió la torre neogótica. En su interior se encuentra la tumba de María Cristina, la hija de la emperatriz María Teresa.
Iglesia de San Carlos Borromeo
La Iglesia de San Carlos Borromeo es la iglesia de Viena que más nos gustó. ¡Es enorme y preciosa! San Carlos Borromeo es el patrón de la lucha contra la peste, de ahí que Carlos VI prometiera que cuando esta acabara construiría un templo dedicado a este.
En su fachada principal destacan dos columnas decoradas con escenas de la vida del Santo y en su interior unos preciosos frescos.
⏰ La iglesia puede ser visitada de lunes a sábado de 9 a 18h y los domingos y festivos de 12 a 19h.
🎟️ La entrada general tiene un coste aproximado de 6-8€, según la fuente que consultes; te recomendamos confirmarlo antes de publicar.
Iglesia Ortodoxa Griega de la Santísima Trinidad
A finales del s.XVIII el emperador José II empezó a permitir la construcción de templos no católicos, pero con la condición de que tenía que tener fachadas simples para que desde fuera no pareciesen iglesias. Así se construyó la Iglesia Ortodoxa Griega de la Santísima Trinidad, aunque una vez finalizada esta norma en el siglo XIX se rediseñó la fachada y modernizó su interior.
Iglesia de San Francisco de Asís
También conocida como la Iglesia del Jubileo del Emperador o la Iglesia de México, es una iglesia de estilo barroco construida entre 1898 y 1910.
La Elisabethkapelle o Capilla de Isabel se encuentra junto al coro de la Iglesia y conmemora a Sisi Emperatriz. Esta fue financiada con donaciones de la Cruz Roja ya que fue la primera protectora de esta. Como la donación fue importante la capilla se decoró con mosaicos de oro y no con frescos, y las paredes se cubrieron de mármol.
Iglesia de San Miguel
Justo en frente del palacio del Hofburg se encuentra la Michaelerkirche. Fundada en 1219 es de estilo románico tardío, aunque fue reformada posteriormente con un estilo gótico. Inicialmente no contaba con el campanario que fue añadido en el siglo XVI.
Su fachada fue reformada en 1792 con un estilo neoclásico y no se ha tocado desde entonces.
Iglesia Católica de San Pedro
La iglesia de San Pedro se encuentra muy cerca de la catedral y está inspirada en la Basílica de San Pedro de Roma. La iglesia original era de estilo románico. Aunque fue arrasada por varios incendios y en 1733 se reformó en la iglesia barroca que hoy vemos.
El interior de esta es uno de los más recargados y ostentosos con estatuas y detalles dorados.
🎟️ Acceso gratuito

Iglesia Votiva del Divino Salvador
Conocida como la Iglesia Votiva, es una de las más impresionantes de la ciudad. Su construcción comenzó en 1853 por orden de Maximiliano de Habsburgo y no se inauguró hasta 1879, es de estilo neogótico muy inspirada en la catedral de Colonia.
Una vez más su localización tiene su porqué, y es que el emperador Francisco José sufrió un intento de asesinato en ese mismo lugar. Tras esto se hizo una colecta para construir una iglesia en el sitio donde ocurrió.
Una de sus principales características son sus dos torres gemelas de 99 metros de altura en forma de aguja. En su interior destaca una vela de 4 metros de altura, llamada Vela Bárbara, y se dice que si algún día se encendiera tardaría hasta 100 años en apagarse.
Iglesia Ortodoxa Rusa
La iglesia de San Nicolás fue construida sobre un terreno cedido por la embajada rusa en 1893. Durante la Segunda Guerra Mundial sufrió muchos daños y tuvo que ser restaurada. Curiosamente esta zona de Viena quedó controlada por los soviéticos y gracias a ello esta fue abierta al público al poco tiempo incluso mientras se realizaban los trabajos de restauración. No es lo típico que ver en Viena, pero a nosotros nos gustó especialmente.
Palacios imprescindibles de Viena
Viena también fue la sede del poder imperial de los Habsburgo durante siglos, y sus palacios son buena prueba de ello. Empezamos por el más famoso de todos.
Palacio de Schönbrunn
Es el Palacio más famoso de Viena, antigua residencia de verano de Sisi Emperatriz. Su construcción comenzó a finales del siglo XVII, aunque el Palacio de Schönbrunn tomó la forma que conocemos hoy en el siglo XVIII, bajo el mandato de María Teresa, y fue residencia de los Habsburgo hasta la caída de la monarquía austriaca en 1918. Merece la pena que le dediques una mañana entera a disfrutar y perderte por el palacio.
El Palacio de Schönbrunn se encuentra a 8 kilómetros del centro de Viena, pero puedes llegar utilizando el transporte público:
🚇 Puedes coger la línea de metro U4.
🚋 Para ir en tranvía puedes hacerlo con la línea 10 o 58.
🚌 Si prefieres ir en autobús debes coger la línea 10A.
Conocida también como el Versalles vienés y aunque sus jardines son grandes, personalmente no tienen ni punto de comparación.
⏰ El horario varía un poco en función del mes, la apertura es fija a las 8:00 pero el cierre puede oscilar. Puedes consultar el horario oficial aquí.
🎟️ La entrada está incluida en el Vienna Pass, si no, la entrada tiene diferentes precios según el acceso (te recomendamos consultar el precio actualizado antes de tu visita, ya que suele subir cada año):
- Grand Tour: en torno a 28 €
- Imperial Tour: en torno a 22 €
- Laberinto: en torno a 6 €
- Glorieta: en torno a 4,50 €
Pasear por sus jardines es gratuito, así que no tienes excusa que valga para visitar uno de los imprescindibles de Viena.
Palacio Belvedere
El Palacio Belvedere es otro de los palacios imprescindibles de Viena. Este palacio barroco se divide en dos edificios, el Alto Belvedere y el Bajo Belvedere, y fue residencia de verano del Príncipe Eugenio de Saboya. Entre ambos edificios, encontramos unos preciosos jardines a tres niveles. Paseando por ellos encontrarás diversas esculturas de ninfas, ángeles y esfinges.
Hoy su interior se ha reconvertido en un museo de arte cuya obra más destacable es El Beso de Gustav Klimt. Aunque el museo no te interese, la visita a sus jardines es imprescindible.
⏰ Puedes visitar este palacio todos los días de 10 a 18h.
🎟️ El acceso a los jardines es gratuito.
Palacio Hofburg
El Palacio Hofburg es el palacio más importante que ver en Viena ya que fue la residencia habitual de los Habsburgo durante más de 600 años. Es el palacio más grande y se encuentra en pleno centro de la ciudad. Hoy es el presidente de Austria quien reside en él.
No obstante, entre las 2.600 habitaciones que tiene el palacio hay partes que se pueden visitar, y uno de los puntos que atrae más interés es el museo de Sisi, la Cámara de Plata, la Escuela de Equitación Española y los Salones Imperiales. Para acceder a cada uno de ellos es necesario adquirir una entrada individual.
Aunque no quieras entrar en su interior, merece la pena pasear por sus patios.
⏰ Puedes acceder al palacio todos los días de 9 a 17:30h.
Dónde comer y cenar en Viena
Si vas a ir a Viena y quieres comer como un local, lo primero que tienes que probar es el Wiener Schnitzel (muy similar al que probamos en Múnich). Un plato tradicional que básicamente es un filete de carne empanada muy grande que suele servirse con ensalada de patata o patatas fritas.
En cuanto a postres, la tarta Sacher es un emblema nacional. Pero ¿qué lleva la tarta Sacher? Pues bien, es una tarta de chocolate con mermelada de albaricoque. Para gustos los colores, pero nosotros nos quedamos con un buen helado, y en concreto, en Viena nuestros favoritos fueron los de Eissalon am Schwedenplatz.
En nuestro viaje a Viena hemos de reconocer que comimos varias veces en puestos callejeros e incluso un día hicimos un picnic en los jardines del palacio Schönbrunn.
Para comer rápido, bueno, bonito y barato hubo varios días que elegimos el mercado Naschmarkt. Además de ser uno de los sitios que sí o sí tienes que ver en Viena, es perfecto para picotear algo. Piérdete por sus calles y elige el puesto que más te guste, hay un montón.
Para probar el Schnitzel y la comida local optamos por un restaurante que encontramos por internet y tenía muy buenas valoraciones. Gasthaus Kopp es un restaurante tradicional en el que cenamos de maravilla.
Dónde dormir en Viena
Mejores zonas donde alojarte
Si es tu primera vez en Viena, el Innere Stadt (distrito 1, el centro histórico) es la zona más cómoda: tienes la Catedral de San Esteban, el Hofburg y la mayoría de los imprescindibles a un paseo, aunque también es la zona más cara de la ciudad.
Si buscas algo más económico sin alejarte demasiado, los distritos Wieden y Mariahilf, justo al sur y al oeste del centro, están a 15-20 minutos andando y tienen buena conexión en metro; además está allí el Naschmarkt, así que tienes vida de barrio y buena oferta gastronómica. Neubau (distrito 7) es otra opción interesante, con un ambiente más moderno y el Museumsquartier como referencia.
Si prefieres una zona más tranquila y con mejor relación calidad-precio, Leopoldstadt, al otro lado del canal del Danubio, también está bien conectada y a un paseo corto del centro cruzando cualquiera de los puentes.
Nuestro alojamiento
Nosotros nos alojamos en el Hotel-Pension Astra, en el distrito de Alsergrund, y pagamos 156,60€ por nuestras noches allí. Si hemos de ser sinceros, no fue una experiencia que repetiríamos: aunque la ubicación no está mal comunicada (a un paseo de la parada de metro Alser Straße), el centro histórico queda a unos 20-25 minutos andando, y la relación calidad-precio no nos convenció. Por lo que vemos en las opiniones más recientes, sigue siendo un alojamiento con valoraciones bastante irregulares, así que si buscas algo más seguro, te recomendamos mirar bien las opiniones actualizadas antes de reservar o directamente optar por alguna de las zonas que te comentábamos arriba.
Itinerario completo de nuestro EuroTrip
Este artículo forma parte de un EuroTrip más amplio de 4 países y 5 ciudades que hicimos en agosto de 2019. Así fue nuestro recorrido, por si te sirve de inspiración para organizar el tuyo:
Día 1 – 4: Múnich
Día 5: Salzburgo y Viena
Día 6 y 7: Viena
Día 8: Bratislava
Día 9 – 12: Budapest
Mapa de qué ver en Viena
Para que te resulte más fácil organizar tu visita, aquí tienes un mapa con todos los puntos que hemos ido mencionando a lo largo de este artículo.
Preguntas frecuentes sobre qué ver en Viena
¿Cuántos días necesito para ver Viena?
Con 2 o 3 días puedes ver los imprescindibles de Viena con calma, incluyendo el centro histórico, algún palacio y una de las iglesias más destacadas. Si quieres profundizar más en museos o hacer una excursión a Salzburgo, te recomendamos añadir un día más.
¿Cuál es la mejor época para viajar a Viena?
La primavera (abril-mayo) y el otoño (septiembre-octubre) son las mejores épocas, con temperaturas suaves y menos aglomeraciones que en verano. Si te gustan los mercadillos navideños, diciembre también es una opción muy popular, aunque con más frío y afluencia de turistas.
¿Qué se puede ver gratis en Viena?
Puedes visitar gratis los jardines de Schönbrunn y del Belvedere, pasear por el Burggarten, el Volksgarten o el Stadtpark, entrar en el Ayuntamiento, acceder a la nave izquierda de la Catedral de San Esteban o ver el desfile del reloj Anker al mediodía.
¿Cuáles son los imprescindibles que ver en Viena en 2 días?
Si solo tienes 2 días, prioriza la Catedral de San Esteban, el Palacio de Schönbrunn, el Hofburg, la Ópera de Viena y un paseo por la Ringstraße. Con eso tendrás una buena panorámica de la ciudad.
¿Merece la pena comprar la Vienna Pass?
Depende de cuántas atracciones de pago tengas pensado visitar. Si vas a entrar en varios palacios y museos, la Vienna Pass o la Vienna Flexi Pass pueden salirte a cuenta; si tu plan es más de callejear y ver monumentos exteriores, probablemente no la necesites.
¿Cómo moverse por Viena sin coche?
La red de metro (U-Bahn), tranvía y autobús es muy eficiente y te permite llegar a todos los puntos de esta guía sin problema. El centro histórico, además, se recorre perfectamente a pie.
¿Dónde alojarse en Viena si es tu primera vez?
El Innere Stadt (distrito 1) es la opción más cómoda por estar en pleno centro histórico, aunque también la más cara. Wieden, Mariahilf o Neubau son alternativas algo más económicas y bien conectadas.
¿Es Viena una ciudad cara para viajar?
Viena no es de las capitales más baratas de Europa, especialmente en alojamiento y entradas a palacios, pero hay muchas opciones gratuitas y el transporte público es asequible, así que se puede ajustar bastante el presupuesto según cómo organices el viaje.
¿Se puede visitar Salzburgo desde Viena en un día?
Es un trayecto largo (unas 2 horas y media en tren), así que aunque es posible, lo más habitual es hacerlo como parada dentro de una ruta más amplia, tal y como hicimos nosotros en nuestro EuroTrip.
¿Qué comprar en Viena de recuerdo?
Un clásico es una tarta Sacher original o una caja de bombones Mozartkugel, ambos disponibles en pastelerías y tiendas de todo el centro.
Descuentos y recursos para tu viaje a Viena
Antes de cerrar esta guía, te dejamos algunos recursos que a nosotros nos han sido útiles en este y otros viajes, y que pueden ahorrarte algo de dinero.
Para no quedarte sin datos durante tu estancia, nosotros solemos usar Kolet, donde tienes 3€ de descuento con el código LOSVIAJESDEGOYA, o Sim Local, con un 5% de descuento con el código VIAJESDEGOYA.
Para viajar tranquilo, te recomendamos contratar un seguro de viaje. Nosotros solemos usar InterMundial, donde tienes un 10% de descuento con el código GOYA10, aunque también puedes consultar las opciones de Fit2Trip.
Si tienes pensado moverte fuera de Viena en coche durante tu estancia en Austria, con Discover Cars puedes comparar precios entre varias compañías de alquiler y quedarte con la mejor opción.
Y para reservar trayectos en tren, bus o avión entre las distintas paradas de tu viaje, además de Trainline (que ya te comentamos en el apartado de «Cómo llegar»), tienes Omio, donde tienes 10€ de descuento en tu primera reserva.
Planes para hacer y ver en Viena
Reservar tus actividades y planes para visitar Viena a través de los enlaces de este blog es una gran forma de apoyar este proyecto.



Viena Imperial, tiene su nombre y titulo bien merecido porque es una de las joyas de Europa. Preciosa ciudad para visitar y deleitarse.
Muchas gracias por compartir toda esta información.