Bujará fue la ciudad que más nos sorprendió de todo Uzbekistán, aunque de una forma distinta a las demás. Si Samarcanda impresiona a primera vista por su grandiosidad, Bujará te atrapa poco a poco, casi sin darte cuenta, hasta que un día te encuentras sentada en una terraza pensando que no quieres irte.
Pasear por sus calles es como retroceder siglos atrás, a una época en la que comerciantes, viajeros y eruditos cruzaban Asia Central cargados de historias y mercancías. Mezquitas, madrazas y bazares convierten a Bujará en una de las ciudades más auténticas de Uzbekistán.
Durante siglos fue un importante centro cultural, religioso y comercial, y hoy conserva uno de los cascos históricos mejor preservados de toda la Ruta de la Seda.
En esta guía te contamos todos los imprescindibles que ver en Bujará basándonos en lo que vivimos, junto con consejos prácticos para organizar tu visita y sacarle el máximo partido.
Qué ver en Bujará: imprescindibles
Si estás organizando tu viaje y quieres un resumen rápido, estos son los lugares imprescindibles que ver en Bujará:
- Plaza Lyabi Hauz
- Complejo Poi Kalyon (Minarete Kalon, Mezquita Kalon y Madraza Mir-i-Arab)
- Ark de Bujará
- Mezquita Bolo Haouz
- Madraza Chor Minor
- Barrio judío
- Mausoleo de Ismail Samani
Si tienes poco tiempo, con estos puntos ya te llevas una muy buena idea de la ciudad. Pero si puedes quedarte al menos dos días, mucho mejor: Bujará se disfruta sin prisas.
Qué ver en Bujará
Si estás organizando tu viaje por Uzbekistán, Bujará suele ser una de las paradas imprescindibles junto a Tashkent, Jiva o Samarcanda.
De hecho, si estás diseñando tu ruta completa, puedes ver nuestra guía de imprescindibles de Uzbekistán para entender cómo encaja Bujará dentro del viaje.
Plaza Lyabi Hauz
La Plaza Lyabi Hauz es uno de los lugares más emblemáticos que ver en Bujará y, probablemente, uno de los mejores sitios para empezar a explorar la ciudad. Se encuentra en pleno corazón del casco histórico y gira en torno a un estanque construido en 1620.
En época de la Ruta de la Seda, estos estanques (hauz) eran esenciales para el abastecimiento de agua de la ciudad. Con el tiempo, muchos desaparecieron por motivos de salubridad, pero Lyabi Hauz ha sobrevivido como uno de los pocos ejemplos conservados.
Justo al lado del estanque encontrarás la estatua de Nasreddin Hodja, un personaje muy querido del folclore local, siempre representado sobre su burro.
✈️ Nuestra experiencia
Es una de las zonas donde más se disfruta el ambiente de Bujará. A última hora del día, las terrazas se llenan, y nosotros nos sentamos en una de ellas a tomar un té tranquilamente mientras veíamos la vida pasar. Puede parecer un plan sencillo, pero se acabó convirtiendo en uno de los mejores recuerdos del viaje.
La plaza está rodeada por tres edificios históricos que merece la pena ver con calma:
- Madraza Nadir Divan-Begi
- Khanaka Nadir Divan-Begi
- Madraza Kukeldash
Madraza de Nadir Diván Begi
La Madraza de Nadir Diván Begi es uno de los monumentos más llamativos que ver en Bujará y una parada imprescindible dentro del casco histórico de la ciudad. Fue construida en 1622 por Nadir Diván Begi, un importante estadista y tío de Imamqulî Khan, gobernante de Bujará en aquella época.
En origen no estaba pensada como madraza, sino como caravanserai (alojamiento para comerciantes de la Ruta de la Seda). Sin embargo, durante su inauguración, el propio Imamqulî Khan ordenó que el edificio se convirtiera en madraza, obligando a modificar su uso original.
Lo más curioso de este edificio es su fachada, ya que rompe completamente con lo habitual en la arquitectura islámica de Asia Central. Está decorada con motivos animales y escenas figurativas, algo muy poco común en este tipo de construcciones.
Destacan las dos grullas, el sol con rostro humano y la escena inferior con un ciervo atacado por leones.
El interior se organiza alrededor de un gran patio central rodeado de hujras, que actualmente funcionan como tiendas de artesanía y souvenirs.
Madraza de Kukaldosh
La Madraza de Kukaldosh es una de las más antiguas que ver en Bujará y también una de las más grandes de Asia Central. Fue construida en 1569 por Kulbaba Kukaldosh, un alto funcionario y emir durante el reinado de Abdullah Khan II.
Su tamaño y su papel histórico la convierten en uno de los edificios educativos más importantes de la ciudad. El nombre «Kukaldosh» significa «hermano de leche» o «compañero cercano», lo que refleja la estrecha relación de su fundador con la corte real.
Hoy en día ya no funciona como madraza, sino como Museo de Historia Literaria, lo que permite visitar su interior y entender mejor la vida intelectual de la antigua Bujará.
✈️ Nuestra experiencia
Entramos a recorrer el edificio y su patio, aunque no llegamos a visitar la exposición del museo en sí. Aun así, merece la pena solo por la arquitectura y el tamaño del conjunto.
Khanaka de Nadir Divan Begi
Antes de visitarlo, merece la pena entender qué es un khanaka: se trata de un edificio religioso destinado al retiro espiritual de los sufíes. Era un espacio de meditación, estudio, recitación de poesía y música espiritual.
El Khanaka de Nadir Divan Begi fue construido alrededor de 1620 por el propio Nadir Divan Begi con el objetivo de embellecer y dar vida espiritual a esta zona de Bujará.
A diferencia de otros edificios de la misma época, su fachada es mucho más sobria, pero el interior sorprende por su decoración con mosaicos de cerámica y muqarnas en las cúpulas.
Plaza Poi Kalyan
La Plaza Poi Kalyan es, sin exagerar, uno de los lugares más impresionantes que ver en Bujará. Un conjunto arquitectónico único que data del siglo XII y que se construyó durante el reinado de la dinastía karajánida.
Este es, sin duda, uno de los espacios más fotogénicos de toda Uzbekistán. De esos sitios en los que llegas y te quedas en silencio unos segundos solo mirando. A nosotros nos pasó exactamente eso: no sabes hacia dónde mirar primero.
Este conjunto es tan espectacular que suele compararse con los grandes monumentos de Samarcanda, otra parada imprescindible en cualquier ruta por la Ruta de la Seda.
Su nombre, «Poi Kalyan», significa «al pie del grande» y hace referencia al imponente Minarete Kalyan.
El complejo está formado por tres edificios principales:
- Madraza Mir-i-Arab
- Mezquita Kalyan
- Minarete Kalyan
Cada uno de ellos tiene su propia historia y protagonismo dentro de Bujará, así que vamos a verlos uno por uno.
Madraza Mir-i-Arab
La Madraza Mir-i-Arab es una de las instituciones educativas islámicas más importantes y prestigiosas que ver en Bujará, y lo más sorprendente es que sigue en funcionamiento hoy en día.
Se construyó en el siglo XVI durante el reinado del khan Ubaidullah, gobernante de la dinastía shaybánida. Su origen está rodeado de una historia bastante llamativa: se dice que para financiar su construcción se vendieron más de 3.000 prisioneros persas.
La madraza fue fundada por Abdullah Yamani, conocido como Mir-i-Arab, un influyente líder religioso con gran peso en la región.
✈️ Nuestra experiencia
Es uno de esos lugares que impactan por su escala y su simetría perfecta. Aunque no se puede entrar, solo verla desde la Plaza Poi Kalyan ya impresiona muchísimo, sobre todo si la visitas al atardecer con la luz cayendo sobre la fachada.
Al ser un centro religioso activo, el acceso está restringido, por lo que solo se puede observar desde el exterior. Aun así, la Madraza Mir-i-Arab es uno de los imprescindibles que ver en Bujará y una pieza clave del conjunto arquitectónico de Poi Kalyan.
Minarete Kalyan
El Minarete Kalyan es uno de los monumentos más emblemáticos que ver en Bujará y uno de los grandes símbolos de la ciudad. Con sus 47 metros de altura, forma parte del impresionante complejo Poi Kalyan y es considerado uno de los minaretes más altos de Asia Central.
Se construyó en el año 1127 bajo el mandato del gobernante qarajánida Arslan Khan. Según la leyenda, el khan quedó tan satisfecho con su construcción que ordenó ejecutar al arquitecto para evitar que pudiera repetir una obra similar en otra ciudad.
✈️ Nuestra experiencia
Es uno de esos monumentos que imponen desde cualquier ángulo. Verlo de cerca y levantar la vista hasta la cima da una auténtica sensación de escala. Es imposible no pararse unos minutos a observarlo en silencio.
Durante la invasión mongola del siglo XIII, gran parte de Bujará fue destruida, pero el Minarete Kalyan se salvó gracias a que Genghis Khan quedó impresionado por su grandeza y ordenó conservarlo.
Su base tiene un diámetro de 9 metros, que se reduce progresivamente hasta los 6 metros en la parte superior, lo que le da su característica forma cónica. En la cima se encuentra un pequeño balcón desde donde se realizaba la llamada a la oración.
En su día estuvo coronado por una cúpula de madera que, tras ser destruida, nunca volvió a reconstruirse.
El minarete está construido con ladrillos de color ocre decorados con patrones geométricos y caligrafía en relieve, lo que le da una textura única y muy característica.
Mezquita Kalyan
La Mezquita Kalyan es, para nosotros, uno de esos lugares que sí o sí tienes que ver en Bujará. Es uno de los monumentos islámicos más importantes y antiguos de Uzbekistán, y un auténtico símbolo de la ciudad.
Su construcción comenzó en el siglo XII durante el mandato del ya mencionado Qarakhánida Arslan Khan. Sin embargo, la mezquita que vemos hoy es una reconstrucción del siglo XVI realizada por los Shaybánidas, tras la destrucción de la original durante las invasiones de Genghis Khan en el siglo XIII. Cuenta la leyenda que el propio Genghis Khan ordenó quemarla porque era tan impresionante que la confundió con el palacio del Emir.
Se trata de una de las mezquitas más grandes de Asia Central, con capacidad para más de 10.000 personas. Su diseño es rectangular, con un gran patio interior rodeado de galerías cubiertas que crean un ambiente realmente imponente.
En el centro del patio se encuentra la fuente de abluciones, donde los fieles realizan las purificaciones antes de las oraciones.
Uno de los detalles más llamativos es su arquitectura: una gran cúpula central rodeada de decenas de cúpulas más pequeñas que cubren las galerías laterales. Tanto el interior como el exterior están decorados con ladrillos esmaltados y cerámica en tonos azules que forman patrones geométricos y caligráficos.
🎟️ Entrada: 5.000 SOM (aprox. 0,39€ en septiembre de 2023).
Te recomendamos entrar sin duda, no es una mezquita más: es una de las joyas de Bujará.
Ark de Bujará
El Ark de Bujará es una de las fortalezas más antiguas y emblemáticas de Asia Central, y uno de los lugares más importantes que ver en Bujará. Durante siglos fue el centro del poder político y administrativo de la ciudad, sirviendo como residencia de los emires y sede del gobierno.
Se construyó en el siglo V, aunque ha sido ampliado y reconstruido a lo largo de los siglos por distintas dinastías como los samánidas, shaybánidas y manghits, que dejaron aquí su huella en la historia de la ciudad.
El complejo ocupa unas 4 hectáreas y está rodeado por murallas de ladrillo que alcanzan hasta los 20 metros de altura, lo que ya da una idea de su importancia estratégica.
Dentro del Ark encontrarás varios espacios interesantes:
- Palacio del Emir: la residencia principal, con salas, patios y corredores decorados con mosaicos, cerámica y madera tallada.
- Mezquita del Ark: espacio de oración privado para la corte y los residentes del palacio.
- Sede del Gobierno: donde se gestionaban los asuntos administrativos y judiciales del emirato.
- Murallas y torres de vigilancia: el punto perfecto para imaginar cómo se defendía la ciudad siglos atrás.
⏰ Horario: todos los días de 9:00 a 20:00
🎟️ Entrada: 40.000 SUM (aprox. 3,09€)
✈️ Nuestra experiencia
A nivel personal, el Ark fue uno de los lugares que más nos sorprendió en Bujará. No tanto por lo que queda dentro, que es más discreto, sino por lo que representa: estar en la «ciudad dentro de la ciudad» nos hizo imaginar cómo era realmente la vida del emir y su corte.
Mezquita Bolo Haouz
La Mezquita Bolo Haouz es otro de los imprescindibles que ver en Bujará. Destaca por su elegante arquitectura y por su espectacular iwan sostenido por 20 columnas de madera tallada de 12 metros de altura.
Fue construida en 1712 bajo el mandato de la dinastía Ashtarkhanid, aunque el llamativo pórtico frontal se añadió en el siglo XX.
El nombre «Bolo Haouz» significa «el estanque de los niños» y hace referencia al estanque situado frente a la mezquita. También es conocida como la mezquita de los 40 pilares, ya que a las 20 columnas del iwan se suman sus reflejos en el agua.
✈️ Nuestra experiencia
Nosotros llegamos en hora de rezo, así que no pudimos entrar a verla por dentro. Aun así, la fachada con las columnas merece la parada, aunque te recomendamos evitar esa franja horaria si quieres ver también el interior y el reflejo en el estanque.
Madraza de Ulugh Beg
La Madraza de Ulugh Beg fue construida entre 1417 y 1420 durante el reinado de Ulugh Beg, nieto de Tamerlán (Timur). Es uno de los mejores ejemplos conservados de arquitectura timúrida en Bujará.
Ulugh Beg no solo fue gobernante, sino también un destacado astrónomo y matemático. Bajo su impulso, se construyeron madrazas en ciudades como Samarcanda, Bujará y Gijduvan, convirtiendo la región en un importante centro de conocimiento del mundo islámico.
Hoy en día ya no funciona como escuela religiosa, y las antiguas hujras se utilizan como tiendas de artesanía y souvenirs.
En la entrada todavía puede leerse una frase muy representativa: «La búsqueda del conocimiento es responsabilidad de todo hombre y mujer musulmanes».
Madraza de Abdulaziz Khan
Justo enfrente de la Madraza de Ulugh Beg se encuentra la Madraza de Abdulaziz Khan, una de las más llamativas de Bujará por su estilo ornamental más recargado.
Fue construida en el siglo XVII por orden de Abdulaziz Khan, quien gobernó entre 1645 y 1681.
A diferencia de otras madrazas de la ciudad, aquí no verás solo motivos geométricos y florales. En su decoración aparecen elementos mucho más inusuales en el arte islámico, como un dragón chino y el pájaro Semurg, lo que la hace única en todo Uzbekistán.
💡 Consejo práctico
Merece la pena compararla con la Madraza de Ulugh Beg que tienes justo delante, porque el contraste entre ambas es brutal.
Madraza Chor Minor
La Madraza Chor Minor se encuentra algo alejada del núcleo principal de monumentos que ver en Bujará, pero es uno de esos lugares que merece totalmente la caminata. No está lejísimos, pero sí lo bastante apartada como para sentir que dejas atrás el bullicio del centro y caminas hacia un rincón más tranquilo y solitario de la ciudad.
Su nombre significa «cuatro minaretes» y, como sugiere, destaca por sus cuatro torres, cada una con una decoración diferente.
Fue construida a principios del siglo XIX por Khalif Niyazkul, un comerciante turkmeno, durante el reinado del Emir Nasrullah Khan.
Aunque se le conoce como madraza, en realidad no funcionaba como escuela religiosa, sino como una puerta monumental que formaba parte de un complejo mayor que ya no existe.
💡 Consejo práctico
En teoría se puede subir arriba, aunque no es algo oficial. Nosotros no llegamos a hacerlo, pero nos comentaron que si hablas con el dueño de la tienda de artesanía que hay dentro, te deja subir pagando una pequeña cantidad.
Antiguo barrio judío
El antiguo barrio judío, conocido como Mahalla Juibari, es uno de los ejemplos más interesantes de la diversidad cultural y religiosa de Bujará.
La comunidad judía en la ciudad es una de las más antiguas de Asia Central, con raíces que se remontan a la época de la Ruta de la Seda.
El barrio conserva calles estrechas y casas tradicionales de adobe. Aquí se encuentra la Sinagoga del Maguen David, una de las pocas que siguen activas en la zona.
Es un edificio muy discreto, casi pasa desapercibido desde fuera, pero en su interior guarda una gran carga histórica.
Entre sus tesoros se conservan rollos de la Torá de más de 1.000 años, elaborados con piel de ciervo.
✈️ Nuestra experiencia
Estuvimos completamente solos durante la visita, y nos lo explicaron todo de forma personalizada en un inglés bastante bueno, a cambio de una pequeña donación. Fue una de esas visitas que no esperas que te marquen tanto, pero que terminan siendo de los recuerdos más especiales del viaje.
Este tipo de rincones menos turísticos son los que realmente te hacen sentir la esencia de Bujará.
Parque Samani
El Parque Samani es uno de los espacios verdes más importantes y antiguos de Bujará. Toma su nombre de la dinastía samánida, una de las más influyentes en la historia de Asia Central. Cuando lo visitamos había varias excursiones escolares paseando por allí, y la verdad es que el ratito de sombra entre tanto monumento al sol viene de maravilla.
Mausoleo de Ismail Samani
El Mausoleo de Ismail Samani se encuentra dentro del parque y es uno de los monumentos más antiguos de Asia Central, construido entre finales del siglo IX y principios del X.
Fue levantado como mausoleo familiar de la dinastía samánida, que gobernó gran parte de lo que hoy son Uzbekistán, Irán, Tayikistán y Afganistán. Aunque fue encargado inicialmente por el emir Ahmad ibn Asad, también alberga restos de otros miembros de la familia, incluido el propio Ismail Samani.
Su gran valor arquitectónico está en la decoración de ladrillo, colocada de forma geométrica creando patrones únicos que marcaron un antes y un después en la arquitectura islámica de la región.
🎟️ La entrada es de pago. Nosotros no llegamos a entrar, pero lo más impresionante es justamente contemplarlo desde fuera: su silueta y la textura del ladrillo se aprecian perfectamente sin necesidad de pagar entrada.

Mausoleo Chashma Ayub
El Mausoleo Chashma Ayub, que significa «Fuente de Job», está ligado a una leyenda según la cual el profeta Job hizo brotar agua golpeando la tierra con su bastón.
El edificio comenzó a construirse en el siglo XII y fue ampliado posteriormente, especialmente durante el reinado de Tamerlán en el siglo XIV.
Destaca por su cúpula cónica, algo poco habitual en la arquitectura islámica de Asia Central.
💡 Consejo práctico
Es una visita rápida pero interesante si te gusta la parte más legendaria de la ciudad. Nosotros lo vimos desde fuera, igual que el Mausoleo de Ismail Samani, y con eso ya te haces una idea de su singular cúpula cónica.
Bazar Markazi
Si hay algo que define bien la vida local en Bujará, son sus mercados. El Bazar Markazi ha sido durante siglos el principal centro de comercio de la ciudad… y sigue muy vivo hoy en día.
Perderse por sus pasillos es una de las mejores formas de entender la cultura uzbeka: frutas frescas, especias aromáticas, frutos secos, pan recién horneado y muchísimo ambiente local.
✈️ Nuestra experiencia
Aquí probamos unos turrones y, como no sabemos decir que no, terminamos comprando varios. También nos llevamos algo de bollería local a modo de postre improvisado. Es de esos sitios donde es imposible salir con las manos vacías.
Otros mercados y bazares
Además del Bazar Markazi, Bujará conserva varios mercados cubiertos históricos que en su día formaban parte del sistema comercial de la Ruta de la Seda. Nosotros pasamos por los cuatro en un mismo paseo, y cada uno tiene su propio ambiente y especialidad:
- Taki Zargaron (Cúpula de los Joyeros): antiguo mercado de joyas y metales preciosos, hoy aún activo para artesanía tradicional.
- Taki Sarrafon (Cúpula de los Cambistas): antiguo centro financiero donde se cambiaban divisas de distintas regiones.
- Tim Abdulla: gran almacén comercial donde se vendía una gran variedad de productos.
- Taki Telpal Furushon (Cúpula de los Sombrereros): mercado dedicado a la fabricación y venta de gorros tradicionales.
💡 Consejo práctico
Están muy cerca entre sí, así que puedes recorrerlos en la misma ruta a pie, como hicimos nosotros.
Torre del Agua
La Torre del Agua de Bujará fue construida en 1927 durante el periodo soviético y diseñada por el ingeniero Vladimir Shukhov.
Su función original era suministrar agua potable a la ciudad mediante un sistema de bombeo desde fuentes subterráneas hacia un depósito en la parte superior.
Hoy en día ya no cumple esa función, pero se ha reconvertido en un espacio curioso con restaurante en la parte alta y ascensor para acceder a las vistas. Nosotros no llegamos a subir ni a comer allí, pero la vimos desde la calle y llama bastante la atención por lo distinta que es al resto de monumentos de la ciudad.
Es uno de los mejores ejemplos del legado soviético en la ciudad, muy diferente al resto de monumentos históricos de Bujará.
Breve historia de Bujará
Bujará es una de las ciudades más antiguas de Asia Central y una parada imprescindible en cualquier ruta por Uzbekistán. Su historia se remonta al siglo IV a.C., cuando comenzó a ganar importancia gracias a su ubicación estratégica en la Ruta de la Seda, conectando China, Persia y el Imperio Bizantino.
De hecho, durante siglos fue una de las ciudades clave de Asia Central, junto con otras joyas como Samarcanda o Jiva.
En el siglo VIII se convirtió en un importante centro del aprendizaje islámico, y comenzaron a proliferar madrazas y mezquitas que todavía hoy definen su paisaje urbano.
Entre los siglos IX y X, la dinastía Samaní la convirtió en su capital, viviendo una de sus épocas de mayor esplendor cultural y económico.
En el siglo XIII, Bujará fue devastada por las tropas de Gengis Kan durante la invasión mongola. Sin embargo, la ciudad resurgió con fuerza en los siglos XIV y XV, cuando Timur (Tamerlán) y su dinastía impulsaron una nueva etapa de reconstrucción con madrazas, mezquitas y mausoleos espectaculares.
A partir del siglo XVI, Bujará se convirtió en la capital del Kanato de Bujará, manteniéndose como un importante centro religioso y cultural hasta el siglo XIX. En esta época, la ciudad atraía a eruditos, comerciantes y viajeros de todo el mundo.
Con la llegada del Imperio Ruso en el siglo XIX, el Kanato de Bujará desapareció y la ciudad pasó a formar parte de la Unión Soviética dentro de la República Socialista Soviética de Uzbekistán.
Durante el periodo soviético, Bujará vivió grandes transformaciones sociales y religiosas. Muchas mezquitas y madrazas fueron cerradas o reconvertidas en museos, aunque el casco histórico logró conservar gran parte de su esencia.
Tras la independencia de Uzbekistán en 1991, Bujará inició una nueva etapa de recuperación cultural. Su casco histórico fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1993, consolidándola como uno de los destinos más importantes que ver en Bujará dentro de cualquier ruta por el país.
✈️ Nuestra experiencia
Entender la historia de Bujará mientras paseas por sus calles cambia totalmente la forma de verla. No es solo una ciudad bonita: detrás de cada edificio hay siglos de historia, conquistas y renacimientos.
Consejos para visitar Bujará
Antes de empezar a recorrer todos los lugares que ver en Bujará, hay algunos consejos que te vendrán genial para disfrutar mucho más la experiencia:
- Madruga o visita al atardecer: durante el día puede hacer mucho calor, especialmente en verano. Las mejores horas son primera hora de la mañana y última de la tarde.
- Todo está cerca: el centro histórico es bastante compacto, así que podrás recorrer la mayoría de monumentos andando sin problema.
- Lleva efectivo: aunque cada vez hay más sitios que aceptan tarjeta, muchos lugares (entradas, mercados, pequeños comercios) solo aceptan efectivo.
- Respeta la vestimenta: en mezquitas y lugares religiosos es recomendable llevar hombros y piernas cubiertos, especialmente en el caso de las mujeres.
- No tengas prisa: Bujará no es solo ver monumentos. Nosotros descubrimos que perdernos sin rumbo por las calles del casco antiguo, más allá de los grandes monumentos, es donde realmente se siente la esencia de la ciudad.
¿Cómo llegar a Bujará?
Bujará está situada entre Samarcanda y Jiva, por lo que suele ser una parada imprescindible en cualquier ruta por Uzbekistán, especialmente si estás haciendo el itinerario clásico por la Ruta de la Seda.
La mejor forma de llegar a Bujará desde Jiva, como ya puedes imaginar, es en tren, aunque el trayecto es un poco largo: unas 7 horas. Es un tren cama, similar al nocturno.
Nosotros cogimos el que sale de Jiva a las 09:12. No quedaban plazas en 1ª clase, así que elegimos 2ª clase, donde la diferencia es que las cabinas tienen capacidad para 4 personas en literas. Coincidimos con dos amigos polacos que estaban haciendo una ruta parecida a la nuestra, supermajos, y que nos hicieron el viaje muy ameno.
El billete costaba 156.490 UZS (11,58€ en septiembre de 2023).
Si estás organizando el viaje completo, te recomendamos echar un vistazo a nuestra guía de cómo moverse por Uzbekistán, donde explicamos horarios, tipos de tren y consejos prácticos para todos los trayectos.
💡 Consejo práctico
Si puedes, intenta reservar los trenes de alta velocidad tipo Afrosiyob con antelación en temporada alta. Se agotan bastante rápido.
¿Cómo moverse en Bujará?
Moverse por Bujará es muy sencillo. El casco histórico es bastante compacto y la mayoría de lugares que ver en Bujará están relativamente cerca entre sí, así que lo ideal es recorrer la ciudad a pie.
Casi todos los grandes monumentos están conectados entre sí por calles peatonales o de poco tráfico, lo que hace que ir de un lugar a otro sea rápido y agradable, sin depender de transporte la mayor parte del día.
Si necesitas moverte a zonas más alejadas, como la Madraza Chor Minor, o simplemente cuando hace mucho calor, la opción más práctica es usar la app Yandex Go, similar a Uber. Los trayectos suelen costar entre 0,50€ y 2€, así que es muy económica.
✈️ Nuestra experiencia
Nosotros apenas usamos transporte dentro de la ciudad. Solo lo cogimos un par de veces al final del día, cuando ya estábamos reventados del calor, y funcionó perfecto.
Dónde comer en Bujará
Comer en Bujará es parte del viaje. La ciudad tiene una oferta muy variada: desde restaurantes tradicionales uzbekos hasta locales más modernos o incluso opciones internacionales para descansar un poco del plov y los dumplings.
Lo mejor es que, en general, los precios son bastante económicos y se come muy bien casi en cualquier sitio si sabes dónde ir.
Old Bukhara Restaurant
Old Bukhara Restaurant es una opción muy cómoda en pleno centro, cerca de la Plaza Lyabi Hauz. Sirve comida tradicional uzbeka con buena relación calidad-precio.
Pedimos dumplings, laghman, cordero asado y bebidas. Total: 118.450 SUM (unos 9,16€ aprox.).
✈️ Nuestra experiencia
Es un sitio perfecto para tu primera cena en Bujará. No es el más espectacular, pero sí muy correcto para situarte con la gastronomía local.
The Plov
The Plov no está en pleno centro turístico, pero merece muchísimo la pena si quieres probar uno de los mejores plov de Uzbekistán.
Es un sitio muy local y nada turístico, donde el plov se sirve como en un comedor popular. Eso sí, es un sitio caótico, así que tendrás que moverte rápido para conseguir sitio.
Pedimos dos platos de plov, pan y una Pepsi grande. Total: 89.700 SUM (unos 6,95€ aprox.).
✈️ Nuestra experiencia
Probablemente fue el mejor plov del viaje. El pan también estaba espectacular. Caótico, sí. Pero auténtico total.
Bella Italia
Bella Italia es una buena opción si te apetece un descanso de la comida uzbeka. Está a unos minutos del centro y es perfecto para una cena más tranquila.
Pedimos dos pizzas grandes y dos cervezas. Total: 170.000 SUM (unos 13,17€ aprox.).
Lavi Hovuz
Lavi Hovuz está en plena Plaza Lyabi Hauz, rodeando el estanque, por lo que la ubicación es inmejorable.
Es un restaurante muy turístico, pero ideal para tomar algo con calma en un entorno precioso.
Nosotros solo tomamos té negro. Una tetera grande para dos con varias recargas: 10.000 SUM (unos 0,70€ aprox.).
✈️ Nuestra experiencia
No lo elegimos para comer porque preferimos opciones menos turísticas, pero para una parada tranquila en la plaza es perfecto.
Última parada improvisada (somsa local)
El último día encontramos una pequeña panadería sin nombre donde hacían somsa y otros snacks al momento. No aparece como restaurante como tal, pero fue uno de los grandes descubrimientos del viaje.
Pedimos varias somsa y guma (unas 7-8 piezas en total). Total: 50.000 SUM (unos 3,54€ aprox.).
✈️ Nuestra experiencia
Este tipo de sitios improvisados son los que más nos gustan. Sin cartel, sin turistas, pero con comida increíble.
Dónde dormir en Bujará: mejores zonas y hoteles recomendados
Elegir dónde dormir en Bujará puede parecer fácil, pero cuando empiezas a mirar opciones te das cuenta de que hay muchísima variedad: desde hoteles tradicionales con patios interiores (muy típicos de Uzbekistán) hasta alojamientos más modernos.
La clave está en elegir bien la zona, porque Bujará es una ciudad que se disfruta muchísimo a pie.
Mejor zona para alojarse en Bujará
Si es tu primera vez en la ciudad, lo más recomendable es dormir en el centro histórico, especialmente alrededor de:
- Plaza Lyabi Hauz → la zona más animada, con restaurantes y ambiente por la noche
- Casco antiguo → ideal si buscas algo más tranquilo y auténtico
- Cerca del complejo Poi Kalyan → ubicación perfecta para moverte a pie a todos los monumentos
💡 Consejo práctico
Cuanto más dentro del casco histórico te alojes, menos dependerás de transporte y más disfrutarás de la ciudad al atardecer, que es cuando Bujará es más bonita.
Nuestro alojamiento en Bujará
Finalmente, nosotros nos alojamos en el Boutique Old City, muy cerca de la Plaza Lyabi Hauz.
Es un hotel típico de Bujará, con patio interior estilo tradicional, que es algo bastante habitual en la ciudad y que le da muchísimo encanto al alojamiento.
Las habitaciones son sencillas pero cómodas, muy limpias y con todo lo necesario para descansar después de un día de turismo.
El desayuno es tipo buffet y bastante completo, con fruta, dulces locales y opciones saladas.
💰 Precio: 65€ dos noches para dos personas con desayuno incluido.
✈️ Nuestra experiencia
Lo que más nos gustó fue el patio interior. Es de esos sitios donde apetece sentarte un rato por la noche a descansar después de recorrer la ciudad.
Dónde cambiar dinero en Bujará
A diferencia de otras ciudades como Tashkent o Samarcanda, en Bujará no es tan habitual encontrar bancos en pleno centro histórico. Nosotros tuvimos que acercarnos a uno algo alejado del casco antiguo para poder cambiar dinero.
Si te pasa lo mismo, no te preocupes: es un trayecto corto en Yandex Go, y una vez allí el proceso es igual de sencillo que en el resto del país. Si prefieres evitarte el viaje, también puedes sacar dinero directamente de un cajero, aunque revisa antes si tu banco aplica comisión.
Mapa de qué ver en Bujará
Para que puedas organizar mejor tu ruta, hemos marcado en este mapa todos los lugares imprescindibles que ver en Bujará.
Te ayudará a ubicar los monumentos, planificar los recorridos a pie y optimizar tu tiempo en la ciudad, ya que casi todo el centro histórico está muy cerca.
Guarda el mapa en tu móvil antes de viajar. En Bujará vas a moverte mucho a pie, y tener los puntos guardados te ahorra bastante tiempo.
Nuestro itinerario de 10 días en Uzbekistán
Este itinerario de 11 días por Uzbekistán es perfecto si estás organizando tu viaje y quieres incluir paradas como Bujará, Samarcanda, Jiva o Tashkent.
Es una ruta muy habitual para viajar por libre y te permite ver lo esencial sin ir con prisas. Si quieres ver el recorrido completo con más detalle, puedes consultar nuestra guía de ruta de 11 días por Uzbekistán por libre.
- Día 1: Estambul – Tashkent
- Día 2: Tashkent – Tren nocturno a Jiva
- Día 3 y 4: Jiva
- Día 5 y 6: Bujará
- Día 7: Bujará – Samarcanda
- Día 8 y 9: Samarcanda
- Día 10: Samarcanda – Tashkent (vuelo nocturno de vuelta, llegada de madrugada)
💡 Consejo práctico
Si tienes un par de días extra, merece mucho la pena añadirlos en Bujará o Samarcanda para disfrutar con más calma de sus cascos históricos, que son lo más especial del viaje.
Preguntas frecuentes sobre Bujará
¿Cuántos días se necesitan para ver Bujará?
Lo ideal es dedicarle entre 2 y 3 días para ver los principales lugares que ver en Bujará con calma. En un día puedes recorrer los imprescindibles, pero si quieres disfrutar del ambiente, los mercados y visitar interiores sin prisas, merece la pena quedarse al menos dos noches.
¿Merece la pena visitar Bujará?
Sí, totalmente. Bujará es una de las ciudades más auténticas de Uzbekistán y su casco histórico es uno de los mejor conservados de toda la Ruta de la Seda. Es una parada imprescindible en cualquier ruta junto a Samarcanda y Jiva.
¿Es mejor Bujará o Samarcanda?
Depende de lo que busques. Samarcanda es más monumental y espectacular a primera vista, mientras que Bujará tiene un ambiente más auténtico, tranquilo y tradicional. Para nosotros, Samarcanda impresiona a la primera, pero Bujará te atrapa poco a poco. Lo ideal es visitar ambas para tener una visión completa del país.
¿Cómo moverse por Bujará?
Moverse por Bujará es muy fácil, ya que la mayoría de los monumentos están en el centro histórico y se puede recorrer andando. Para trayectos más largos, puedes usar Yandex Go, una app similar a Uber muy barata. Si quieres planificar tus desplazamientos por el país, puedes leer nuestra guía sobre cómo moverse por Uzbekistán.
¿Cuál es la mejor época para visitar Bujará?
La mejor época para visitar Bujará es en primavera (abril a junio) y otoño (septiembre y octubre), cuando las temperaturas son más suaves. En verano puede hacer mucho calor, superando fácilmente los 40°C.
¿Bujará es segura para viajar?
Sí, Bujará es una ciudad muy segura para viajar por libre. Uzbekistán en general es un país tranquilo, con baja criminalidad y muy hospitalario con los viajeros. Nosotros nos sentimos seguros en todo momento, paseando incluso de noche sin ningún problema.
¿Qué ver en Bujará en un día?
Si solo tienes un día en Bujará, puedes visitar los principales imprescindibles concentrados en el casco histórico. Empieza en la Plaza Lyabi Hauz, continúa hacia el complejo Poi Kalyon (con el Minarete Kalon, la Mezquita Kalon y la Madraza Mir-i-Arab) y termina el día en el Ark de Bujará y la Mezquita Bolo Haouz.
Al ser una ciudad bastante compacta, es posible recorrer estos lugares andando sin problema. Aun así, si tienes más tiempo, lo ideal es dedicarle al menos dos días para disfrutarla con calma.
Si estás organizando tu ruta completa, puedes ver cómo encajar Bujará en nuestro itinerario de Uzbekistán en 11 días.
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Qué ver en Bujará: planes y actividades recomendadas
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